¿Cuantos mensajes envías a diario a través de dispositivos móviles,
por medio de tu pc usando las redes sociales o correos electrónicos?
¿hace cuánto escribiste una carta? No me refiero a una carta
laboral, comercial o de cualquier tipo me refiero a una carta de amor.
Asumo que hace mucho no lo haces o que quizás no lo has
hecho nunca.
Infortunadamente los que leemos novelas románticas vemos con
tristeza y casi con ilusión imaginaria vivir alguno de esos afortunados
momentos, esos de recibir una carta de amor. Recuerdo en mi adolescencia, en la
época de colegio si que era común escribir cartitas y que parece que eso estaba
ligado solo al género femenino, pero no, había chicos que también escribían cartas
declarando su amor a alguna niña… apuesto a que esto venía de alguno de sus
padres románticos pues poco a poco esa costumbre se ha visto mas y mas perdida.
Era típico ver a las niñas haciendo cartas o noticas para su
novio, en mi caso, me pagaban por escribir cartas y mis clientes potenciales
eran los caballeros que no sabían que decir pero medio me expresaban una idea y
ahí estaba yo, siempre atenta para resaltar algo mas con el bosquejo que me
hacían y si de cartas de perdón se trataba… no había alguien mejor.
Parece que estaba destinada a escribirle al amor pero al
amor ajeno, a pedir perdón incluso sin haber hecho nada… a disculparme y en el
fondo tal vez era esa propia necesidad querer tener a quien escribirle mi amor.
Escribía muchas líneas, mucha poesía a mi amor, pero no lo
conocía, solo pensaba en el ser que un día se llevara esas líneas y siempre he
sido una romántica empedernida con causa, la causa del amor.
Cuando creí haberme enamorado, esa primera vez en la
adolescencia, si que escribí noticas, tarjetitas y regalaba dulces, muchos
dulces. La verdad siempre he sido detallista, a mi familia, a mis amigos, a la
gente que amo, quiero o aprecio le expreso lo que significan para mi, no hace
falta una fecha especial, solo les tengo presentes y les doy siempre una
muestra de mi cariño. En ocasiones veo un detalle simple o uno especial y de
repente pienso en alguien y decido comprarlo o hacerlo y luego entregarlo solo
porque recuerdo a la persona que inspira ese detalle, y es así que si tengo pareja pues
casi siempre ocupa los regalitos de primera mano.
Al ir creciendo y “madurando poco” noté que mi interés por
escribir iba disminuyendo, quizás esa fijación extraña de relacionarme con
personas que en el fondo no aportarían algo mas duradero o romántico a mi
existencia apaciguaba las ganas de mi sentir.
Comencé a darme cuenta de que no eran las personas, era yo,
era yo la del problema, era quien decidía dejar de amar o de querer, ya que se
sabe que la dopamina nos nubla la razón por alguien en especial, debemos caer
en cuenta que creemos enamorarnos de alguien cuando no es así, es la soledad y
las ganas de sentir aceptación por algún vacío emocional por lo que llegamos a
involucrarnos con alguien que apenas nos llama la atención, que algo de esa
persona es captado por nuestros receptores sensoriales, la química y las
feromonas también juegan un papel importante, pero para que aparezca el amor
debe haber mas, mucho mas que la parte física y que lo explica la ciencia, no
es invento mio… pero no solo parte racional es involucrada inconscientemente,
mas que ello es la parte emocional y
afectiva la que nos deja inmersos en la decisión de amar, porque si, amar a fin
de cuentas es una decisión. Tienes gusto, atracción, aceptación por ese ser
especial para ti, ves que te complementa y bendito sea quien es correspondido
porque a veces ese amor, ese enamoramiento viene mas cargado de dolor y desamor
por el propio rechazo, indiferencia o mas, cuando esa persona por la que se
siente ni siquiera sabe que quien la ama existe.
Y así he ido dejando papelitos de colores para muchos de
esos amores pasajeros, para eso que han hecho mi historia, quienes la han ido
escribiendo conmigo acompañando mis páginas con matices de degradación de tonos
y otros que dan aumento al brillo de los mismos.
Si tengo en cuenta, solo he amado una vez y no, no fue al “primer
amor” pues todos los amores son diferentes, cuando sabes que alguien es
especial sabes que pasará el tiempo y esa persona será y dejará historia en tu
vida. Que delicia que sea esa misma persona quien escriba la misma con uno
hasta que se acabaran las páginas.
He amado a varias personas, es decir, el amor sentido ha ido
acompañado de diferentes niveles, y como ningún amor se parece a otro, vemos
que es amor en diferentes colores o formas, pero solo el paso del tiempo nos
muestra cual ha valido la pena o cual ha sido o es el ideal, muy probablemente
si miras atrás, cada vez que te has metido en una relación has pensado que es
por amor, y en el duelo por la pérdida de esa persona has creído que vas a
morir por su ausencia, pero con el tiempo hasta ves que era necesario vivir esa
situación para aprender algo en la vida, y para encontrar a la persona que
probablemente ha reconocido su amor por ti y te ha valorado, quien te hace
sentir especial.
Hablando de mi, creo que solo he amado de verdad una sola
vez. He sentido eso de estar en paz con esa persona, donde su sola compañía es
calma, donde por mas tribulación que haya en el ambiente esa persona trae
claridad, apoyo y consejo. Donde se comparten risas, tristezas y todo por mas
gris que pueda parecer en un momento, que pareciera ser fin no es mas que un
afianzamiento de energías, compenetración de ambos para construir mas futuro.
Es muy común sentir que podemos enamorarnos de alguien y
sentir ese amar creciente cada día pero si en algún momento te das cuenta que
estas tratando de revivir lo que hiciste en alguna ocasión con otra persona,
solo estas tratando de vivir lo que ya pasó, no estas valorando a esa persona
especial, solo estas reemplazando a alguien que no has superado. Cuidado.
No comments:
Post a Comment