Saturday, June 06, 2020

Mientras caían aquellas gotas sobre las rocas, divisandolas desde la ventana así como se empañaba el vidrio podía dibujar con sus dedos un pequeño corazón cual remanente de anhelos furtivos sin pensar realmente en nada, sin pensar en nadie.

Tarde fría, escenario perfecto para sentir. Dar vuelta a la cocina y servir una taza de chocolate caliente, disfrutar cada instante mientras el frío del clima se mezcla con el calor de aquel abrigo de lana y las medias de colores que se usan en la intimidad de la soledad.

Volver a la ventana para imaginar un sin fin de fantasías, para observar aquel charco en el asfalto, detallar como queda el rocío sobre las plantas, ver a los pajarillos acurrucados en sus patitas sobre cualquier lugar que inspire seguridad.

Sonreir para si mismo, saber que pensamos en tantas cosas sin darnos cuenta que lo estamos haciendo, sin tratar de pensar en nada, sin enfocarnos en nada especifico. Esos pequeños momentos que nos merecemos, instantes que debemos regalarnos más de lo debido.

Wednesday, June 03, 2020

Textos para ir a dormir 1.



https://www.youtube.com/watch?v=mshcfR4PCqI


Sonaba muy fuerte aquél blues, pero cada tonada fue perfecta. Conversaban, sonreían. De repente se detuvo el mundo, sus miradas se cruzaron y ella sonrió de manera tímida pero salvaje dejando caer su mirada sobre aquella copa. El tomó su rostro de manera suave haciendo que no solo se cruzaran sus miradas nuevamente.

Besos suaves vinieron, y la melodía aumentaba su tonada.

Los latidos iban a la par con la piel ahora erizada. Llovía, y el imán que los unía no midió el clima llevándolos a ponerle una x a ésta palabra.

Pagar la cuenta no daba espera, un último trago era necesario para calmar la sed y el calor de aquel instante, miradas y besos agitados salían tomados de las manos buscando el hotel más cercano. 

Un taxi no daba espera, y aquél poste a la salida del bar era testigo del inclemente frío y la poca paciencia de dos amantes ávidos de un lugar secreto para unir sus almas y sus deseos exhalando con furor  aquel blues acompañado de un whiskey amaderado y lujuria.

Ella no tenía mas tiempo que ese momento, él, no tenía mas que ese instante para tenerla entre sus brazos.  Ambos le pertenecían al destino, y ese día, por una jugarreta del mismo coincidieron para saldar cuentas pendientes, sin haberlo planeado, sin haberlo pactado.

En la oscuridad de aquel lugar, pudieron verse con la punta de sus dedos, saborearse cual helado deslizándose con sabor a amaretto y como el aroma del café recién preparado, extra fuerte, muy cargado, podía olerse la pasión que hizo que ese momento fuera eterno para dos amantes que no sabían que podían encontrarse más que en sueños.

Textos para ir a dormir (?)

Efimera. 

Morir.

https://www.youtube.com/watch?v=87sX9HkpErw



Tal vez fue la lluvia, que inconsciente logró llevarme dentro de memorias pasadas, de anhelos furtivos, deseos callados y dolor, mucho dolor al igual que amor.

Llovía muy fuerte, y dormía plácidamente como en muchos días no había podido hacerlo, y creo que los sonidos que emitía el cielo para dejar caer el torrencial de agua que le embargaban de una manera extraña me llevó a soñar, abriendo puertas que no debían tocarse, pero ahí estaba su imagen. No entiendo cómo ni por qué si la turbulencia se ha ido de mi palpitar, es de suponerse que todo se aquieta, que se respira aire nuevo, pero ahí estaban los truenos acompañando el frío de la noche que como ingrediente esencial para los sueños, lo que hicieron fue retumbar en el interior de esa puerta que sellé alguna vez, a solas y a la fuerza.

Estaba ahí una simple mesa de madera y un recipiente llenito de frutas. Esa voz que reconocí de inmediato sobresaltó todo en mi, acelerando mi corazón y causando cierto temor, nervios que mostraba en mis manos.  Escuché que conversaba con una mujer tras esa puerta, la misma que se abrió y le dejó pasar frente a mi pero de manera casi imperceptible giró su rostro mirando hacia donde estaba parada mi supuesta figura, atónita. Quizás no me vio, realmente puedo creer que yo no estaba allí pero pude pensar que sintió mi presencia cual espíritu ha sido invocado. Yo solo quería dormir. Seguir.

De repente, en otro contexto, en otro plano estaba muy feliz de saber que existía y no era un simple ente deambulando en un mundo al que solo viajando en el tiempo podía verse, y pasó de nuevo queriendo decir algo pero sin atreverse. Tenía en su mano un trozo de papel, tenía notas escritas, eran pequeñas frases llenas de sentimientos tan grandes que no cabían en un sinfín de lienzos físicos y que se habían escrito en el alma. No quería hablarme, de nuevo evadía mi presencia aunque sabía que yo no había muerto, no era fruto de su imaginación embriagada, o de largas noches con café impidiendo dormir en la realidad elegida.

Dejó su papel sobre la mesa, ahora una mesa diferente, pude leer lo que estaba escrito y traté de escribir con aquel lapicero de tinta llena de destellos, ese lapicero de colores con el que adorné miles de veces incontables textos expresando sentimientos y cuando iba a hacerlo me descubrió con su pequeño escrito, más parecido al trozo sobrante de un papel al que se le intentó destruir. Quise decirle que sentía lo mismo, que le perdonaba y al sentarse frente a mi, cerró sus manos cogiendo su nota y al mirarme a los ojos pude ver que miraba al infinito creyendo que yo estaba ahí, al tomar sus manos comprendí que no existía, que no podía verme, que yo no pude escribir pues yo no estaba allí.

Morí.


1:20 a.m. Mi corazón late de manera incomprensible. Se que solo fue un sueño, pero ¿qué clase de sueño? ¿quién es esa persona? ¿qué hacía yo allí? ¿por qué aún puedo percibir aquella aroma entre canela, madera y flores? ¿si pude viajar hacia otro plano, por qué precisamente a ese lugar? ¿por qué ahí? Es injusto despertar así. Recordar esto aún me hace sentir agitada, intranquila... triste.


☺☺Se puede morir de muchas maneras, aún sin dejar este cuerpo en un cajón.