El silencio era la única compañía que podría entender lo que pasaba, el problema era que como sabio y prudente, suele callar por la esencia misma de su ser, aun cuando más era necesario que gritara, que aconsejara que no era bueno seguir sus pasos, no era bueno guardar las palabras, y aun así, algo en el fondo de la razón impulsa el estallido de las emociones, el querer hablar y ver que pasa, pero la duda, la timidez, las excusas, EL TEMOR…
En el camino que da la vida es bueno hablar, dejar salir esos sentimientos, esas palabras que con el tiempo se convierten en preguntas filosas capaces de cortar mas y mas las alas, herir la conciencia y la razón a la vez al traer dudas que ya no dan lugar…
¿Será posible que sienta algo por mí?
¿Qué hubiese ocurrido si yo… por qué no dije, por qué esperé?
Tantas preguntas absurdas, que con el paso del tiempo solo dejan mas vacío, desilusión y quizás sin saber un rumbo diferente en nuestro caminar por este ciclo, las acciones que realizamos a diario dejan huella, las personas que conocemos también, algunas que quisiéramos no tener que toparnos, otras que desearíamos jamás haber conocido, otras de las que nos arrepentimos solo porque creemos que el dolor que nos causaron o el que dejaron con sus actos o su ausencias pesan tanto como para recordarlos con cualquier sentimiento desagradable, poco pleno sin dejar una sonrisa mientras se le recuerda.
En este caso, pesa mas el egoísmo por que nos centramos mas en lo que nos dejó ese ser, no dejamos pasar realmente lo ocurrido encontrando así la enseñanza que nos dejó el haberle conocido.
Algo que he aprendido es que todo pasa por algo, creo que no me canso de describirlo en todos mis escritos, hablo siempre de “la causa y el efecto” y mas aun de ese “universo conspirador” que atrae tarde o temprano lo que debe estar unido, separa lo que jamás debe hacer contacto, pero somos nosotros los únicos capaces de construir eso que otros llaman destino. Se que lo que vivimos deja por obligación una enseñanza, muchas situaciones deben ser vividas para que nuestro ser madure, aprenda ya sea por la inocencia o por la estupidez de nuestros actos, pero en ultimas somos los únicos capaces de equivocarnos y decidir seguir haciéndolo una y otra vez o tener la lección para reconocer una posible oportunidad o un tropiezo mas en el camino.
Hoy hablo de la oportunidad. Al abrir mis ojos esta mañana, con mil situaciones alrededor, que parecieran opacar el sol que estaba a punto de salir, tomé mi ducha, el agua fría que apagó el pequeño desespero que el despertar causó al traer el supuesto estado de conciencia y responsabilidad de vida adulta, mis egoísmos y profundas frustraciones o necesidades, la soledad o la angustia que pareció apoderarse… se enfriaron, a medida que el agua corría a través de mi cuerpo, el suave jabón que se deslizaba por mi piel y un suspiro tan profundo me hizo desear no pensar nada, y me quedé ahí, sintiendo el agua que ya no era fría, yo decidía si quería estar ahí, si quería seguir y mientras mis ojos seguían viendo oscuridad no por la hora que daría paso a los rayos amarillos de los que nos quejamos cuando hace mucho calor, ni por que quisiera seguir con mis ojos cerrados mientras mi cuerpo, este espejismo seguía ahí, sino por la manera en que estaba viendo las cosas.
Decidí aclarar mi mirada, dejar que el agua se llevara la mala energía que por un momento se apoderó de mi sin darme cuenta, y noté que la creación es perfecta, que estaba muy temprano y yo ahí, sin nadie observándome y yo, que acababa de despertar, estaba pensando en todo lo que tenía que hacer, pensando en que no podría hacer algunas cosas, en que no tenía el dinero para suplir otras, y de repente, el absurdo mas grande fue notar que estaba totalmente desnuda, tratando de limpiar el sudor, eso que nos impulsa a refrescarnos y sentirnos limpios para dar inicio a ese día que tenemos por delante; solo estaba yo, nadie mas, en el estado que puede ser mas humillante en algún momento, o en el estado pleno de la belleza de la vida, mi desnudez, un cuerpo perfecto con mil imperfecciones, una fabrica de amor, una fabrica que puede dar vida, un elemento que produce mil daños, gases, un cuerpo, un cuerpo que mata, mata ilusiones, que también quita la vida.
La espuma rodaba, un cuerpo que solo será el puente para que elaboré miles de actos que pueden dar comienzo al salir de esa ducha…
Fue inconsciente la sonrisa que afloró en mi rostro y el levantar mi mirada mientras tomaba en mi mano el shampoo x y muy mecánicamente hacía lo que tenía que hacer, la rutina que ya estaba programada en mi disco duro, y darme cuenta que aun siendo un supuesto ser humano independiente, capaz de pensar y decidir, estaba preparándome para ir a un día de trabajo, ese que cada día hace que llegue cansada, ese del que muchos nos quejamos en alguna ocasión… y ahí estaba de nuevo la sonrisa….
Por Dios, que estupidez…
En este medio en el que no se vive, en el que se sobrevive, tenemos algo y nos quejamos, despertamos y renegamos, quisiéramos seguir durmiendo para olvidar, para ignorar lo que tenemos pendiente, para descansar ya que en la noche fuimos a dormir muy muy muuuy tarde, por perder el tiempo, por estar frente a la caja mágica que fabrica idiotas, nuestro sagrado t.v o nuestra tan amada p.c. con Internet…. Nos levantamos cansados por la pereza, por la falta de meditación, de valoración de la vida.
“Wow, pero que sensible me levanté esta mañana”
Que mas puedo hacer, es la vida que me tocó…
Y vuelve la sonrisa, ahora la espuma de ese shampoo que ya no ayuda a que regrese el color dorado de mi cabello, que al contrario lo oscureció, el que me deja ese tan delicioso olor a manzanilla que tanto me gusta, se va, se va con mis pensamientos, y noté que solo habían transcurrido 7 minutos y tenía la oportunidad de abrir mis ojos, ponerme en pie, suspirar por alguien que quizás SI vio la oportunidad de amar y ser feliz y se decidió por ella, y aprendí, pensé que muchos salieron la noche anterior en busca de falsa diversión, a comprar sexo, una caricia, a beber, a huir, y perdieron la vida, y yo, estaba ahí, viendo pasar el tiempo con el agua y el jabón… y de repente… ese gordito que tanto me atormenta, ese que está ahí, sin decir nada y causar tanta desesperación…
Una vez mas noté que he perdido mi tiempo, pensando en el pedazo de piel que no habla pero ataca… así, así mismo seguí meditando y pensé en todas esas cosas a las que les damos importancia y que ni siquiera saben que existimos, cuanto nos preocupamos por nada, por cosas que no nos dejan nada.
Di gracias a la vida por un día mas, un día en el que pudiera hacer el inventario de la vida, en el que pudiera recordar todas las oportunidades que he aprovechado o las que han llegado a mis manos, a decidir si sigo sufriendo y lamentándome por haberlas perdido, desaprovechado, por no haber dicho “te amo, acepto, no quiero, vete, etc” o por haberlas dejado ir, por no haberme esforzado mas, o mejor, recordándolas para meditar y darme cuenta en que fallé, no evitar ese frío o esa pequeña desilusión por lo perdido, pero sin quedarme ahí, aprendiendo de ello para poder notarlas cuando vuelvan, para esforzarme por algo mejor, para notar que estoy o que no estoy haciendo, para reconocer si mis actos me llevan a algo mejor o peor, también a evitar el descaro y la falta de humildad para reconocer mis errores; muchos reconocen que hacen mal, que hacen daño y se acostumbran a decir lo siento haciendo de su ser un descarado que quizás solo otros ven, en ocasiones solo el mismo sujeto, y conciente o no, se queda ahí, acostumbrado a seguir en lo mismo.
Las oportunidades, que fácil es lograrlas, no niego que sea difícil mantenerse, y asi, como el dolor es inevitable y el sufrir es opcional, suspiré, mojé mi rostro y bebí agua, 5:00 am.
Sequé mi cuerpo y volví a olvidar que ese estuche podría salir así a la calle y ser libre, pensar y hacer algo diferente, pero no, ni pensé en la gente, en el montón, en los que no hacen la diferencia, en el morbo, en lo físico, no pensé, vi mis tenis desteñidos y recordé que puedo hacer parte del sistema a mi manera, haciendo algo diferente y siendo feliz sin conformarme, esforzándome por mas. No olvidé lo que pensaba o meditaba, solo recordé que en media hora me llevarían a mi trabajo! Que sueño tenía, pero imaginé sin querer el juego que había planeado con los mas pequeñitos del colegio, esos de 5 añitos que ya van a la escuela sin saber que pasa afuera, sin tener la conciencia real de lo que significa “periódico, noticias, violación, muerte, desempleo, desesperanza” esos mismos chiquitos que sus padres despiertan y les mandan a la escuela muy temprano para poder ir al trabajo, otros para que se instruyan, mil y mil opciones mas… pero que mas daba, iría a jugar a las pirañas, a caballeros y dragones, a los cocodrilos del lago!!! Imaginé el largo trayecto que dan esos 5 metros de espacio en el que jugamos en solo 35 minutos… en el resbalador que sería parte del laberinto, en las llantitas que serian el puente, en el lazo que la gigante despiadada teacher de inglés movería fuertemente para que cayeran los niños y se devolvieran a realizar su hazaña…
Fuck… que hermosa es la vida…La inocencia…
que tristeza que crezcamos y dejemos pasar la oportunidad de la vida, que dejemos de ser felices, que permitamos que muera ese niño interior que llevamos en el corazón o en los pantalones, según sea el caso…
que triste que descubramos el sexo y no el hacer el amor… que triste, la comparación, que ese pequeño de 5 años toque los senos de la maestra y que otros adultos vean la situación y regañen al niño, que vean malicia en solo 5 añitos de vida sin comparar por un minuto los 20 o 30 años de diferencia llenos de aberraciones o degenero, sin pensar que ese toque de pecho no es mas que la falta de lactancia o de afecto, quizás mas abrazos de una madre mientras se cubrian los primeros meses de vida…
que bueno notar que la oportunidad que tenemos frente, no es para dedicarnos a la religiosidad y el falso predicar, sino a las ganas de hacer feliz a alguien, de tener a ese Dios, esa guia, energía, como se quiera llamar a la luz que llene de paz nuestra conciencia, el decidir no pensar en lo banal, en lo insignificante de la vida, en lo que nos dará solo 5 minutos o días de placer sino en lo que nos dejará una sonrisa por el resto de la vida.
Hoy aprendí que la oportunidad de vivir está en mi, que puedo tener un latir en el corazón pero estar muerta en vida, que puede soñar mas un ser en estado vegetal que mi cuerpo sin sueños y sobre todo GANAS de ser realmente.
Hoy recordé aquellos hermosos ojos azules que han hecho que YO DECIDA volver a creer en el amor, que su energia y su bello ser afloren mi verdadera energía, que hallan hecho que yo quisiera volver a amar… ese ser transitorio que solo llegó a mostrarme lo que es la oportunidad, esa que dejé pasar varias veces por temor y falta de confianza en mi… quien lo diria si se supone tengo y de sobra! Se nota, soy extrovertida y me esfuerzo por lo que quiero.. pero no del todo, en el amor tengo miedo constantemente, y se que es falta de confianza, se que tengo excusas en este tema, se que soy tímida en este aspecto, que tal vez espero a estar segura de que alguien siente lo mismo por mi para sentir las maripositas ebrias en mi estomago, de resto pues la reprimo, se que pude haberle dicho “gracias por permitirme amarte” pero temí y dije “gracias” a mi manera, se que perdí la oportunidad por no hablar, por no hace las cosas a tiempo, pero aprendí de ella, y se que mi oportunidad mas grande fue haberle conocido. Aun siento que su nombre combina con el mío, pero bueno, no se que tan egoísta sea, su felicidad me hace feliz, y el verle sonreir pare ser pleno, y me hace pensar que por fin encontró un motivo para estar bien, aunque siempre lo está. La verdadera oportunidad no la dejé pasar, supe que es lo que me enamoró de el, aprendí que lo que necesitaba mi vida era paz, y esa estaba en mi corazón… a la vida doy gracias por el, mi amigo.
Ahora, siento enormemente que puedo darme la oportunidad de conocer a alguien mas, solo espero no equivocarme y que todo este rio de palabras signifique algo real…
Con amor
Yessi