REFLEXIONES


Cuantas veces vamos por la vida pensando en el momento, con el afán del instante... ignorando las verdaderas cosas que realmente importan, esos detalles simples, que en ocasiones parecen insignificantes pero que llenan de alegría el alma y el corazón. Basta solo con respirar profundamente y cerrar los ojos para poder sentir la energía que se tiene ante una situación y como esta da respuesta pertinente a las preguntas del momento.

Es tan grande y maravilloso lo que nos rodea... la oportunidad de vivir, de sentir, de respirar, de observar y escuchar es demasiado fuerte, que si nos tomáramos un ratito para notarlo podríamos ser realmente felices.

El afán del momento, ese que nos envuelve día a día hace que nos perdamos en el absurdo infinito de lo aburrido e infeliz que nos cega, ese que no permite que veamos lo que realmente importa en esta vida, lo insignificante que somos ante la majestuosidad de lo que nos rodea. Cada día se tiene una oportunidad, para ser mas grandes, para ser algo o simplemente para ser alguien... o tal vez, solo para notar que el mundo es nuestro y que no debemos preocuparnos por nada... que hay mil oportunidades para ser persona, mostrando la esencia de la que estamos hechos disfrutando de las verdaderas cosas de la vida.